MARCAS DE ESCRITURA… MARCAS DE LECTURA…

Sketch from Signorelli fresco, 8“ x 12” pencil on paper

Bosquejo de Luca Signorelli

Por Magdalena Filgueira

¡Escribid… hombres de palabra!

Escribir: Representar a través de palabras ideas con letras u otros signos, con el grafo trazados en barro, piedra, papiro, papel, pizarra u otra superficie.

Escritura …’escriptura’ … captura de una inscripción, inscripción capturada… representación psíquica, con efectos escribió Freud…

Representación Cosa- representación palabra… condición de represión, de captura e inscripción, por ser hablantes … fundación de lo humano y su psiquismo bajo representación de la ausencia, simbolización mayor: la palabra. Palabra que es muerte y vida de la cosa… pala que abre… que cava, que marca, que surca…

Escribir, inscribir permite brindarle sepultura a la cosa, a la experiencia, a la vez que volver a darle vida en el retorno de la huella, a la marca, en el recuerdo…

Nada más efímero que la palabra proferida, ¿qué más frágil que la palabra? Poca cosa es más frágil que la palabra, a la vez que ella es quien la retiene, la resguarda, la apresa al escribirla…

Lenguas, puentes de palabras, don de trasmisión, de haber dado a otros lo que ellos ahora nos dan. Hombre de palabra, aquel que brinda a un otro lo que éste ha de entregar.

Apalabrar: giros inevitables que a la experiencia se le imprimen en su tránsito hacia la inscripción, desde su origen vivencial hacia su estado de registro, su morada.  Intentaremos mantenerla atrapada y apaciguándola con palabras retenerla viva en cautiverio. Buscando hallar las que mejor la representen, encontraremos aquellas que a su vez la conviertan en fantasmas, permitiéndole atravesar paredes, puertas, cerraduras, rejas.

Pudiera ser esto lo que Freud bautizó ‘sublimación’. Llamó sublimar al proceso por el cual aquello sólido de lo real de la experiencia, se transforma en sustancia volátil, evanescente estado gaseoso, simbólico estado de la palabra dada.

Palabras que nos acercan y nos alejan, nos colman, calman, nos aquietan y nos inquietan, nos provocan y nos adormecen. Palabras que han sido siendo apresadas en papel, papel canción de cuna y de protesta, carta de amor y de ruptura, enviada o recibida. Papel, transporte de palabras, papel picado, papel de serpentina, papel hecho avión, barquito de papel.

Hombre de palabra en pandemia, aún más vulnerable, transitorio, efímero, fugaz, breve, pasajero y mortal.

¿Cómo inscribir entonces la muerte en pandemia cuando los ritos se encuentran vedados?

De la lengua original de Calibán nada sabemos; la única que permanece es la aprendida.

PRÓSPERO: —[…] Cuando tú [se refiere a Calibán], hecho un salvaje, ignorando tu propia significación, balbuceabas como un bruto, doté tu pensamiento de palabra que te lo dieran a conocer […].

CALIBÁN: —¡Me habéis enseñado a hablar, y el provecho que me ha reportado, es saber cómo maldecir!

¡Que caiga sobre vos la roja peste, por haberme inculcado vuestro lenguaje!

* * * * * * * * *

Haga clic aquí y vea el video «Lo Efímero | Marcas de Escritura», evento organizado por la Comisión de Publicaciones y Comunicación de FEPAL, junto con la Revista Calibán.

Sociedad Iberoaméricana de Salud Mental en Internet

Código de Ética de SISMI

Federación Psicoanalítica de América Latina.
Está en conformidad con el Código de Ética de SISMI
Nº de Acreditación: 54079 | Fecha de Acreditación: 2 de Septiembre de 2011

SEDE PERMANENTE

LUIS B. CAVIA 2640 APTO. 603
MONTEVIDEO 11300, URUGUAY
INFO@FEPAL.ORG
TEL. / FAX: (598 2) 707 5026
WhatsApp: +598 92 19 19 99

Más artículos
Psicoanalistas, un autorretrato imposible
X